La carne vacuna, una tradición para la mesa de los argentinos, resultó tener la menor presencia en la mesa en 18 años, en término de volúmenes para el mercado interno.
La carne vacuna, una tradición para la mesa de los argentinos, resultó tener la menor presencia en la mesa en 18 años, en término de volúmenes para el mercado interno.
La Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (Ciccra) informó que “en los últimos tres años la producción de carne vacuna vendida en el mercado interno se contrajo 21% y llegó a establecer el volumen más bajo de los últimos dieciocho años".
Las 527.300 toneladas res con hueso (tn r/c/h) resultaron las más bajas en todo este período, en un contexto de caída de la producción y la demanda. Además, la entidad empresaria precisó que “el mercado interno absorbió el 72,7% de las 725.300 toneladas de carne vacuna producidas en los tres primeros meses del año”.
Con estas cifras, se estimó que la participación del consumo local se retrajo 4,3% interanual, mientras que la producción lo hizo en un 0,4% en similar período.
Por el lado del procesamiento, también se cerró el primer trimestre con una baja de 2,2% respecto a igual lapso de 2020. El total faenado fue de 3.181.000 cabezas.
Al corregir esos números por cuestiones estacionales la merma fue mayor, del orden de 6,6%, precisó Ciccra.
La merma en la participación en la faena determinó un consumo per cápita de 49,3 kilos por año en el primer trimestre de este año. Para los especialistas, el proceso “comenzó en el cuarto trimestre de 2017”.
En dicho período de tiempo se volcaron al mercado interno 222 mil tn r/c/h promedio mensual y partir de allí la absorción del consumo local "describió una tendencia descendente, no exenta de recuperaciones y retrocesos, hasta ubicarse en un promedio de 175,8 mil tn r/c/h mensuales en el primer trimestre de 2021", agregaron desde Ciccra.
"La continua retracción del poder adquisitivo de las familias y el mayor nivel de desocupación explican la contracción de la demanda de carne vacuna registrada en los últimos tres años, sumadas a los cambios de hábito de consumo", sostuvo la entidad empresaria.
Más allá de la apreciación hay una caída estructural en la oferta de carne vacuna.
Un reciente informe de la consultora AgroIdeas arroja que mientras en 1980 la disponibilidad de carne vacuna era de 83,44 kg por habitante al año, en 2020 se redujo a 52,48 kg.
¿Qué pasó para que se de una baja tan fuerte? Tomando solamente esos dos años, vemos que el aumento de la producción fue casi en su totalidad a la exportación, mientras que lo volcado al mercado interno fue prácticamente igual. Al mismo tiempo, la población argentina tuvo un salto del 62%.
Cabe destacar que en el mismo período hubo un gran crecimiento de la oferta de carne porcina y aviar que más que compensaron la baja del producto vacuno, permitiendo que la disponibilidad de las principales proteínas cárnicas (vacuna, aviar y porcina) sea de alrededor de 120 kg por habitante al año, entre los más altos del mundo.