A partir de julio, los inquilinos que hayan alquilado bajo contratos regidos en la nueva ley, vigente desde julio de 2020, sufrirán un aumento de alrededor de un 40% anual. Esto se debe al índice de locación que publicó el Banco Central de la República Argentina (BCRA) que contempla la evolución de los salarios y la inflación anualizada para realizar el cálculo de incremento.









