Cuarenta minutos perfectos. Eso fue lo que hizo Argentina ante una Serbia que era amplia favorita en la previa. Pero durante todo el partido fue una máquina de jugar al básquet y se impuso ante un equipo balcánico que no pudo imponer su juego nunca. Fue 97-87 con una actuación estelar de Facundo Campazzo, Luis Scola y Patricio Garino.








