La Conmebol tenía el anhelo de que la gran final de la Copa América se juegue con algo de público, incluso desde antes de que comenzara la competencia. Por ese motivo, la entidad madre del fútbol sudamericano hizo ante la Prefectura de Río de Janeiro un pedido pata que, en el partido que se jugará el sábado desde las 21 hs., pudiera haber un 10% de aforo en el Maracaná. Sin embargo, la respuesta fue negativa.
