La reciente aprobación de ETF de Bitcoin al contado en Estados Unidos facilitó el acceso a la criptomoneda para inversores institucionales y minoristas; por lo que estos instrumentos financieros permiten invertir en Bitcoin sin necesidad de poseer directamente las criptomonedas. Esto ha contribuido a un mayor flujo de capital hacia el mercado.
Por su parte, el halving de Bitcoin, que se espera para abril o mayo y que ocurre cada cuatro años, reduce a la mitad la cantidad de BTC que se generan con cada nuevo bloque minado. La reducción en la oferta, en conjunto con la creciente demanda, podría seguir generando un impacto positivo en el precio.
De cualquier manera, los dos hechos impulsaron el repunte del Bitcoin en los últimos meses. De hecho, los analistas esperan que, a medida que se acerque el halving, el precio de Bitcoin vuelva a subir, por lo que podría marcar un nuevo máximo histórico antes de la mitad del año 2024.