El cierre de la primera fase de la Copa del Mundo sigue demostrando que las distancias en el fútbol de élite se han acortado drásticamente. Colombia jugó un gran partido contra Portugal y mereció llevarse el triunfo en la ciudad de Miami. El conjunto cafetero llegó a la ansiada anotación sobre el final de las acciones, específicamente en el tercer minuto de tiempo agregado, pero el VAR anuló la conquista del defensor Davinson Sánchez por un offside milimétrico. Hubiera sido un premio de estricta justicia para el desarrollo del juego, debido a que el conjunto sudamericano fue ampliamente mejor que el equipo luso a lo largo de los noventa minutos.