En el inicio de su segundo ciclo, el DT Xeneize remarcó la necesidad de recuperar la confianza del grupo tras un semestre irregular. “Tengo un buen plantel, aunque no se viene de un buen semestre. El objetivo será levantar al plantel anímica y futbolísticamente”, remarcó Arruabarrena en conferencia de prensa, donde dejó en claro cuáles serán las bases estructurales de su gestión. Asimismo, el conductor táctico valoró el compromiso del grupo para asimilar el cambio de mando de manera inmediata, destacando que captaron rápido las exigencias durante una pretemporada en la que les dieron “una buena paliza” física y respondieron de gran manera.
Qué detalles reveló Arruabarrena sobre el mercado de pases y su charla con Riquelme
El entrenador expuso los pormenores de la ingeniería institucional que lleva adelante junto a las máximas autoridades xeneizes para incorporar caras nuevas.
A la hora de hablar del armado de la plantilla, el entrenador advirtió que su perfil combina la cercanía con una fuerte rigurosidad, sentenciando: “Tengo carita de bueno, pero soy exigente y bastante cabeza dura”. Además, reveló que mantiene un diálogo permanente con el presidente Juan Román Riquelme y reconoció que las negociaciones no son sencillas debido a que a Boca “le piden más dinero que a otros”.
Finalmente, el DT esquivó cualquier tipo de polémica institucional y exigió unidad de cara a los próximos compromisos, asegurando que quien tiene el ADN del club, sea oficialista o de la oposición, lo único que quiere es ganar. Con la mente puesta en el inicio de la competencia oficial, Arruabarrena sentenció que su meta definitiva es salir campeón a través de un juego con el que el hincha se sienta plenamente identificado. Con este panorama, ahora deberá afrontar el duelo de dieciseisavos de final de la Copa Argentina ante Sarmiento de Junín en Rosario, el próximo jueves 16 de julio desde las 21.45.