En Roma (del 13 al 16), los participantes disfrutarán de una cena de bienvenida y asistirán al partido entre Roma y Torino en el Estadio Olímpico. También visitarán sitios históricos como el Coliseo, el Foro Romano y el Palatino. Habrá recorrido por el Vaticano, incluyendo la Capilla Sixtina y la Basílica de San Pedro, y caminatas por Trastevere, Fontana di Trevi y las plazas Navona y España.
En Milán (del 17 al 19), se explorará la catedral, la Galería Vittorio Emanuele II, el Castillo Sforzesco y distintas zonas de diseño. Además, se dispondrá de una tarde libre para actividades personales como visitar exposiciones o simplemente pasear por la ciudad.
El cierre será en Nápoles (del 20 al 22), ciudad clave en la carrera de Maradona. El itinerario contempla una recorrida maradoniana con visitas al altar, murales, el bar Nilo y los Quartieri Spagnoli. También se visitará el Estadio Diego A. Maradona —con acceso exclusivo si es posible— y se vivirá una ceremonia especial con banderas, fotos y canciones en honor al ídolo. Habrá un recorrido por el centro histórico, paseo costero y degustación de pizza napolitana en un restaurante tradicional. El 21, los viajeros asistirán al partido entre Napoli y Pisa en el estadio que lleva el nombre del Diez.
¿Qué diferencia al tour maradoniano de otras propuestas?
El enfoque emocional del viaje es el rasgo más distintivo. No se trata solo de visitar ciudades turísticas, sino de experimentar desde el corazón los lugares donde Maradona dejó su huella. Así lo describe el propio texto promocional: “Vamos a gritar goles que ya pasaron como si estuvieran pasando. Y vamos a volver distintos porque este viaje no es para mirar, es para sentir”.
Villafañe no solo fue la esposa del ídolo durante muchos años, sino una figura clave en su entorno íntimo. Su presencia le otorga al viaje un valor simbólico muy fuerte, casi como una guía que acompaña desde la memoria y la emoción.