Cuando el árbitro pitó el final, comenzaron las agresiones. Los jugadores se enzarzaron en peleas, intercambiando golpes y patadas, mientras los miembros de los cuerpos técnicos intentaban separarlos desesperadamente.
El altercado continuó cerca de los vestuarios, donde un dirigente de Defensor Sporting se vio envuelto en una pelea con Christian Almeida de River Plate, en otra escena lamentable para el fútbol uruguayo.
Aunque las imágenes no revelan qué desencadenó exactamente la situación, se observa claramente cómo los jugadores se enzarzan en peleas tumultuosas, con golpes y empujones generalizados.
Este incidente ocurre en un contexto preocupante para el fútbol uruguayo, que ha sido testigo de un aumento de la violencia. Hace algunas semanas, los árbitros se declararon en huelga después de que dos asistentes fueran agredidos, y ahora tanto Defensor Sporting como River Plate enfrentan posibles sanciones severas por parte de la Comisión Disciplinaria de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF).