Lejos de evadir la situación, Úbeda reconoció la gravedad del momento y la necesidad de una evaluación profunda. En conferencia de prensa, explicó: “Vamos a pensar y ver cómo sigue todo. Obviamente, hablaremos con (Juan) Román (Riquelme) y el Chelo (Marcelo Delgado) de todo lo que viene por delante. No esperábamos para nada terminar la temporada ahora, teníamos la expectativa de seguir. Planificaremos para lo que viene”.
Ese encuentro con la cúpula dirigencial del club se daría en las próximas horas y será determinante. La dirigencia necesita resolver rápidamente la continuidad o no del DT para poder delinear la pretemporada, los refuerzos y la planificación integral del 2026. La hoja de ruta del próximo año depende en gran medida de esta decisión, y por eso el silencio oficial contrasta con el clima de efervescencia entre los hinchas.
Mientras tanto, el plantel ya está de licencia, un dato que marca un quiebre simbólico: el año deportivo terminó antes de lo que Boca imaginaba y la incertidumbre se trasladó del campo de juego a las oficinas del club. La dirigencia deberá definir si Úbeda sigue al mando o si Boca buscará un nuevo ciclo, en un contexto en el que la presión, las expectativas y la necesidad de un golpe de timón son cada vez más fuertes.
Lo único seguro, por ahora, es que las próximas horas serán decisivas para el futuro del Xeneize y del entrenador, cuyo ciclo quedó en zona de análisis profundo tras la caída ante Racing.