El informe además contrasta la cantidad de planes con la cantidad de hogares que no tiene acceso a un empleo en blanco ni a una jubilación o pensión. Esta cifra en 2019 alcanzó al 30% y también representa la más elevada desde al menos el 2010.
¿Qué significan estos números? Que hay alrededor de un 10% de hogares que están en condiciones de recibir asistencia (porque no tienen empleo, jubilación ni pensión) pero no lo hacen ya sea por decisión propia o por falta de cobertura estatal.
Esta diferencia sin embargo no fue la más elevada en los últimos 10 años. Por caso, en 2011 si bien había menos desempleo, la capilaridad de la seguridad social era menor y había una brecha de casi 16%.
Visualización: Ignacio Ferreiro