Periodista: ¿Cómo ve el apetito por la deuda pública en la plaza local?
José Tasa: Dando señales de agotamiento. Guzmán logra refinanciar vencimientos pero a un alto costo. Obtuvo $157 mil millones sin poder llegar a los $170 mil millones que había de vencimientos. La gacetilla que difundió el Ministerio de Economía fue que mayo cerró con un “financiamiento” neto por $56.590 millones y que en 5 meses la tasa de “rollover” o renovación de vencimientos llegó al 122%. Me preocupa que la mayoría de la deuda que coloca Guzmán sea a corto plazo y ajustable por la inflación. Se van acumulando demasiados vencimientos para la previa de las elecciones presidenciales del 2023.
Periodista: Pero si va a asumir un presidente pro mercado como se descuenta no debería haber problemas…
José Tasa: La duda es si ese presidente pro mercado reestructura la deuda o no. O, si como sugieren muchos analistas en Wall Street, aplica una quita importante al capital y pone un cupón alto de intereses. En función de las expectativas que haya sobre el nuevo gobierno en materia de deuda, se moverán las posibilidades de financiamiento de Guzmán en la transición. Pero hay temas más preocupantes ahora.
Periodista: Lo escucho...
José Tasa: El déficit fiscal se está ampliando en lugar de reduciendo. La escasez de divisas en el BCRA se acentúa en lugar de menguar. El acuerdo con el FMI se incumple a los 3 meses de haberse firmado. Se viene el pedido de “waiver”. No es tan inmediato pensar que el FMI se los otorgará. Esa discusión sobrevendrá entre agosto y septiembre, cuando las metas del trimestre cerrado a junio se encuentren sobrepasadas. Si este año Guzmán no baja el rojo fiscal, ¿cómo hará para bajarlo en 2023 en plena campaña electoral? Si encima las encuestas le dan perdidosas al actual gobierno, menos incentivo habrá para encarrilar las cuentas públicas. Por ello es que sostengo que la inflación del 2023 puede ser aún mayor que la de este año. Estamos mal hoy, pero no vaya a ser que en el año próximo extrañemos la situación actual. En los últimos 30 días Guzmán debió ceder con el bono a trabajadores y jubilados, con la suba del piso de Ganancias ante Sergio Massa y por último abandonó su plan de segmentación de tarifas, que de por sí era impracticable. Falta una eternidad para la campaña presidencial formal del 2023. Va a haber ruido desde ahora hasta noviembre. Después comienza el Mundial y todo pasa a segundo plano. Y después viene el verano. En febrero se reinicia todo. Pero de nuevo, desde ahora y hasta noviembre va a ser difícil el sendero económico.
Periodista: Al menos los mercados en Nueva York se estabilizaron…
José Tasa: Es cierto. Acumularon ganancias de 6% la semana pasada todos los indicadores. Pareciera que se vienen días de alivió en Wall Street pero habrá que estar atentos al reporte de empleo del viernes. Es feriado por el “Memorial Day” en este inicio de semana pero luego vienen otros datos clave como los balances de HP, y el “beige book” de la Reserva Federal del miércoles. Técnicamente el mercado está bien posicionado porque en los precios actuales están descontadas las malas noticias por venir en materia de inflación y posible recesión en Estados Unidos.
Periodista: ¿Qué pasa con el planeta cripto?
José Tasa: Llamó la atención que el bitcoin no se recuperara de la mano de la suba del Nasdaq, con el que mantenía una alta correlación en el derrumbe de precios. Las heridas fueron muy profundas especialmente con los que poseían Luna otras similares que perdieron el 100% de lo invertido. Será difícil que haya compradores genuinos en bitcoin y ether en el corto plazo. Hay desconfianza en todo este planeta tras el “affaire Luna”. El que está adentro está esperando un precio atractivo para salir. Y el que está afuera mira con mucha desconfianza todo lo que sea cripto. Tengo la sensación de que van a pasar meses para que cicatricen heridas. Si cicatrizan.