A partir de esto, varias entidades pusieron en duda si bitcoin podía ser considerado como una moneda que cumple con los requisitos de reserva de valor, medio de intercambio y unidad de cuenta. Sobre este punto, Matías Bari, CEO y cofundador de SatoshiTango, expresó que “por ahora no lo es, pero no quiere decir que no lo pueda ser”. “Tiene características del oro, de la moneda, de los pagos digitales y es un poco de todo eso, pero no responde a ninguna de las categorías rígidas”, señaló en diálogo con este medio.
“El bitcoin no va a ser el reemplazo de la moneda, pero podría compensar la política monetaria. El mercado está haciendo relevante este instrumento porque la gente lo adopta, más allá del precio o la cotización”, analizó Manuel Beaudroit, CEO de Belo. Asimismo, Bari dijo que “mirar la cotización es quedarse con muy poquito con lo que pasa detrás, que es un sistema incorruptible y que tiene usos que aún desconocemos".
Pero esto no es todo. Otros especialistas también manifestaron su preocupación por la volatilidad del mercado de las criptomonedas. Entre ellos, los analistas de JP Morgan, John Normand y Federico Manicardi, expresaron que Bitcoin es la "cobertura menos confiable durante períodos de tensión aguda del mercado”, según consignó la agencia Bloomberg.
Esas consideraciones también fueron puestas en tela de juicio. Si bien los especialistas en bitcoin reconocieron que se trata de un mercado pequeño y, por ende, expuesto a grandes movimientos, también destacaron su valor como activo a largo plazo y su crecimiento durante los últimos años. “Hay un demostrado interés de parte de ciertos actores que tienen depósitos en otros activos y que lo quieren invertir como una reserva de valor de largo plazo y varios tenedores de oro empiezan a verlo como una alternativa. Sí, es muy volátil, pero, aunque fluctúe, el bitcoin a largo plazo fue siempre hacia arriba y las chances de que siga así son muy altas. Cualquier gobierno debería tener bitcoin en sus reservas”, apuntó Andragnes.
La propuesta no es nueva. De hecho, en 2014, el desarrollador Santiago Siri sugirió poner el 1% de las reservas del Banco Central en bitcoin y generó la adhesión de varias personas que trabajan con este instrumento. “Las empresas empezaron a volcarse en este tipo de activos. Creo que es una tendencia que se va a mover. Y si los que trabajan en finanzas no se despiertan y ven lo que genera esta tecnología se van a quedar obsoletos. Esto dejó de ser una moda, es una industria nueva y una oportunidad para que la gente aprenda sobre finanzas y pueda tomar mejores decisiones”, cerró Beaudroit.