Añadió, "para el año próximo está prevista la incorporación de dos aviones más y también están en los planes vuelos regionales, aunque para esto sería necesario un cambio en la regulación de las tasas internacionales, diferenciando lo que es regional de lo que es larga distancia, para poder estar en condiciones de competir con destinos de la región".
En ese aspecto, ejemplificó que "no tiene sentido que un vuelo a San Pablo o Río de Janeiro o incluso Asunción o Santiago de Chile, que son más cortos por ejemplo que uno a Ushuaia, tenga un costo en tasas e impuestos de -en algunos casos- casi 100 dólares, eso no nos permite presentar promociones, como sí lo hacen las compañías regionales que vienen a nuestro país. Esa diferencia de costos juega en contra de las economías locales y por supuesto, de las aerolíneas que operan en el país".
En cuanto a las operaciones actuales de JetSmart, debieron suspender vuelos entre provincias por las restricciones en El Palomar.
"Nos complica mucho al tener tantas horas sin poder volar. Habíamos llegado al casi ideal de 13 horas de vuelo por aeronave y eso ahora se nos ha achicado, con lo cual se incrementan los costos y se reduce la posibilidad de un uso eficiente de los aviones", señaló Ratinoff.
"Nos hemos caracterizado en consolidar algunos puntos importantes: uno es que la gente entienda y asimile que low cost no significa mal servicio o inseguridad. Otro, en buscar conectar más y mejor a las provincias, sin pasar por Buenos Aires, y esta restricción nos complica básicamente esa conectividad tan importante para las provincias, argumentó Ratinoff.