Qué sucedió en Argentina y América Latina
Mientras que en el resto de los mercados emergentes y en América Latina se produjo una marcada aceleración de la deuda soberana como causa directa de su respuesta a Covid19, el deterioro de las perspectivas de la deuda de Argentina es menos resultado de la respuesta de su gobierno a la pandemia y más impulsado por su combinación única de deuda denominada en dólares estadounidenses y una moneda que se deprecia rápidamente.
En el resto de la región hubo una gran variación en el costo de las estrategias económicas de los gobiernos utilizadas para hacer frente a la crisis económica y financiera, y por tanto también en el impacto de estas políticas en los perfiles de deuda soberana de la región.
Bethany Payne, gestora de carteras de bonos globales en Janus Henderson, explicó: "La pandemia ha tenido un enorme impacto en el endeudamiento de los gobiernos, y las secuelas van a continuar durante algún tiempo. En América Latina, muchos gobiernos respondieron a la crisis sanitaria con ambiciosas políticas fiscales para apoyar a sus poblaciones y economías, pero en algunos casos, este gasto creará desafíos para la dinámica de la deuda pública en los próximos años".
Por otro lado, si bien es demasiado pronto para sacar conclusiones sobre la eficacia del aumento de la deuda emitida durante la pandemia en relación con el costo futuro de los niveles de deuda más altos, el informe encuentra que la fuerte recuperación económica mundial ha llevado a una mejora en la relación deuda/PIB mundial al 80,7% en 2021 desde el 87,5% en 2020, ya que el repunte de la actividad económica superó el aumento del endeudamiento.
Inversiones 2022: el año de la divergencia
Por otra parte, Payne considera que los rendimientos de la renta fija mundial experimentarán una mayor divergencia en 2022, ya que los inversores buscan países cuyos bancos centrales estén siendo proactivos a la hora de subir los tipos.
Por lo tanto, los inversores deberían considerar un enfoque de gestión activa y la deuda de muchos países latinoamericanos podría ofrecer rentabilidades atractivas dado que los ciclos de subida ya están muy avanzados en la región.
Además, el reciente aumento de los precios de las materias primas apoyará a las economías regionales que son exportadoras de petróleo, gas, metales y bienes agrícolas. Tras muchos años de escaso crecimiento económico, las carteras de muchos inversores internacionales están infravaloradas en deuda soberana latinoamericana, lo que podría añadir un motor técnico de demanda en los próximos años.
"Ahora, el tema es la divergencia y cómo el rendimiento varía más ampliamente, será importante seleccionar geografías específicas e incluso países individuales para asegurar una buena rentabilidad de la cartera, lo que favorece una estrategia activa", sostiene la especialista.
En ese sentido, considera que, a pesar de los rendimientos negativos de 2021, los inversores no deberían abandonar esta clase de activos: "Cuando la inflación y los tipos de interés están subiendo, es fácil descartar la renta fija como clase de activo, sobre todo porque las valoraciones de los bonos son relativamente altas según los estándares históricos”.
Sin embargo, explica Payne, “la valoración de muchas otras clases de activos es aún más alta y la ponderación de los inversores en la deuda pública es relativamente baja, por lo que la diversificación resulta beneficiosa”.
Al respecto, agrega: “los mercados se han ajustado en gran medida a las expectativas de inflación más altas, por lo que los bonos comprados hoy se benefician de rendimientos más altos que hace unos meses, lo que significa que tienen un mejor valor".