La Argentina además está dejando pasar la fuerte asistencia financiera que pueden dar organismos internacionales en medio de la pandemia. El FMI rápidamente respondió a pedidos de financiamiento de emergencia de más de 100 países del planeta. El organismo duplicó el acceso a las líneas de emergencia, la “Facilidad de Crédito Rápido” y el “Instrumento de Financiamiento Rápido” para responder a la fuerte demanda de países por la asistencia financiera.
Paradójicamente, Martín Guzmán no solicitó esta línea disponible a todos los miembros del organismo, no tenía condicionalidades, y cuando lo quiso hacer, ya había vencido el plazo para solicitarlos. Bangladesh, Mongolia, Ucrania, Afganistán, Jordania, Pakistán, Túnez, Camerún, Congo, Chile, Ecuador, Nicaragua, Bolivia, Paraguay, Perú, son algunos de los países que acordaron recibir asistencia financiera del FMI. El total aprobado por el FMI fue el equivalente a USD 105.482 millones de dólares.
En paralelo, el FMI estuvo otorgando alivio en la deuda a 27 países miembros dentro del marco reforzado del Fondo Fiduciario para Alivio y Contención de Catástrofes para ayudar a enfrentar el impacto del COVID-19. Los países más pobres, obviamente la Argentina no se halla en esta lista, recibieron donaciones para atender el servicio de su deuda por lo menos durante seis meses.
¿Reaccionará el gobierno argentino y logrará un rápido acuerdo con el FMI dejando de lado ideologías, pasando a ser más pragmático? Por ahora no pareciera verse de corto plazo ese giro.