El superdólar en la última semana viene causando estragos en mercados emergentes y hasta en la Unión Europea, donde la debilidad de su economía alimentó también la caída del euro. Anoche, en "60 minutos", el programa de TV norteamerciano, el titular de la Reserva Federal, Jerome Powell, dijo que "no hay apuro para subir o bajas lasas tasas".
Puntualmente en la plaza local, el Gobierno deberá digerir este jueves otro mal trago con la difusión de la inflación de febrero. Todo indica que estará en torno al 3,5%. De ubicarse por encima de ese valor, puede desencadenar otra serie de malas jornadas en la Bolsa y en la plaza cambiaria.
Recuérdese que la difusión del IPC de enero y el fatídico 2,9% fue lo que hizo revertir la visión sobre la Argentina entre fondos del exterior.
Hay que consignar un elemento importante respecto al despegue del dólar la semana pasada: estuvo motorizado en su totalidad por la salida de fondos que se hallaban apostando al peso en diferentes instrumentos, LECAP, Leliq o plazo fijo. Tal como fuera señalado en A24.com el jueves último, hay cerca de u$s 10.000 millones que llegaron por "carry trade" y que están en condiciones de desarmarse provocando presión sobre la moneda norteamericana.
Lo positivo que dejó la jornada del viernes fue que la tasa de Leliq cercana al 59% atemperó ese desarme.