Ahora, con el nuevo cepo y la volatilidad del tipo de cambio y la dinámica inflacionaria, las empresas hablan de un aumento promedio de entre el 10% y el 12%, por lo que habrá que esperar las nuevas definiciones del Ministerio de Producción y Trabajo para saber si regresan los productos a la góndola con los precios que exige el sector.
Por lo pronto, dos cadenas de supermercados anunciaron que congelarán sus precios a pesar de la devaluación antes de las elecciones.
La semana pasada, Carrefour se comprometió a no aumentar los precios de alimentos por 15 días, y chicaneó a sus competidores: "Invitamos a todas las empresas a sumarse a este compromiso". Según fuentes de la empresa son más de 16 mil los productos que no aumentarán.
Por ahora, la única que recogió el guante es la cadena estadounidense Walmart, que ayer anunció que se sumaba al desafío: "Nosotros también vamos a mantener los precios e invitamos a nuestra cadena de valor y socios a asumir el mismo desafío".