Desde hace muchos años, en Argentina, es común escuchar la posibilidad de comprar en cuotas, financiarse con tarjeta, incluso obtener créditos personales para consumo. Pero, quiénes tienen acceso a estas posibilidades.

Las stablecoins, criptomonedas estables, se convertirán en una opción confiable para quienes buscan estabilidad en medio de la volatilidad de la industria cripto. (Foto archivo)
Desde hace muchos años, en Argentina, es común escuchar la posibilidad de comprar en cuotas, financiarse con tarjeta, incluso obtener créditos personales para consumo. Pero, quiénes tienen acceso a estas posibilidades.
En el país, aproximadamente, 27 millones de personas tienen entre 18 y 70 años, sin embargo, solo 13 millones cuentan con algún producto financiero (Base de datos SIISA, 2023). ¿Qué significa esto? Que más de la mitad de la población mayor de edad no está bancarizada, por lo que no tiene la posibilidad de financiarse.
Ante ese escenario vale hacerse la pregunta: por qué esas 13 millones de personas que tienen ingresos no podrían acceder al crédito.
El acceso al crédito implica que las entidades financieras cuenten con propuestas para segmentos de la población que hoy no se encuentran bancarizados.
En un contexto social de proliferación de trabajos independientes y empleo informal de sectores de la sociedad no bancarizados, otra pregunta que sobrevuela ante la necesidad de financiamiento para consumo es: “¿Seré apto para recibir un crédito?”.
En la era de la transformación tecnológica y la inteligencia artificial, las empresas lograron optimizar sus procesos, entre los que se encuentran la evaluación crediticia.
De esta manera, las herramientas tecnológicas se convirtieron en aliadas fundamentales para avanzar en la inclusión financiera y acelerar procesos para que cada vez más personas puedan tener acceso al sistema, aún sin contar con un trabajo formal.
En este marco, Mariano Sokal, director de SIISA, plantea que “en una economía que tiene a una gran cantidad de trabajadores económicamente activos en un lugar difuso en cuanto a sus ingresos reales, y a jóvenes que buscan ingresar año a año al sistema financiero, la tecnología basada en información de calidad abre las puertas a una oportunidad: el acceso al crédito para todos los segmentos de la sociedad”.
Según datos oficiales del Banco Central, a fines del 2022 en materia de financiamiento, el 54,5% de la población adulta accedió al sistema financiero ampliado (SFA), que incluye también a emisoras de tarjetas de crédito y compras no bancarias, y a proveedores no financieros de crédito. No obstante, el último informe de Inclusión financiera de la entidad advierte que en el mismo período “el saldo total de financiamiento de personas humanas se redujo 13% en términos reales (descontada la inflación)”, continuando una senda decreciente.
En ese contexto, en mayo pasado, desde el Ministerio de Economía se anunció un incremento del 30% en los montos de compras en cuotas con tarjetas de créditos y del 25% para las operaciones de pago en una sola cuota.