"La tengo un poco encerrada porque me da mucho miedo la inseguridad. No puedo ir a la plaza con mi hija. Como vivo los fines de semana en Nordelta, ahí salimos un poco más. Pero en la semana estoy en mi departamento en Núñez y me cuesta sacarla", reconoció Luciana, en diálogo con La Nación.
