Tanto Icardi como Nara, se encontraban fuera de París en el momento del robo. Mientras el jugador estaba en la ciudad de Lorient, jugando un partido junto al Paris Saint-German; al juzgar por sus publicaciones en las redes sociales, la modelo estaría pasando unos días en su casa de Milán con sus cinco hijos, Valentino, Constantino, Benedicto, Francesca e Isabella.
La casa, ubicada en la zona de Neuilly-sur-Seine, cuenta con un amplio comedor con vista a los jardines; un living con chimenea, en donde suelen reunirse para celebrar momentos especiales; y una oceánica pileta cubierta, rodeada de columnas grecorromanas e iluminada por una tenue luz, que ingresa desde un techo de vidrio cuadrado.
La mansión también tiene un gimnasio, muy útil en estos momentos de cuarentena, sauna y enormes habitaciones con amplios vestidores y baños en suite.