“Fue de terror. Todavía no caigo. Literalmente me salvó la vida Matías, mi pareja. Yo estaba totalmente dormida, no escuché el teléfono ni los golpes en la puerta de otros huéspedes y funcionarios del hotel, quienes empezaron a despertar a todos. Fue rápido: se llenó de humo el hotel por completo, humo tóxico...", indicó Mitdank.








