En el primer partido oficial jugado en Italia tras la suspensión por la pandemia de coronavirus, Juventus pasó a la final de la Copa Italia tras empatar hoy de local 0-0 ante Milan y sacar provecho del gol de visitante del 1-1 del choque de ida, disputado el 13 de febrero. Paulo Dybala jugó todo el partido en el bianconero, mientras que Lucas Biglia estuvo en el banco en el rossonero.
