Otro de los puntos que se advierten como contra indicaciones a quitar los promedios son la posibilidad de “entregar” los partidos cuando ya no jugás por ningún objetivo, o desmantelar los planteles cuando queden varios partidos para finalizar la temporada.
Aparece como complejidad moderna, desde que se amplió el cupo de participantes a las copas internacionales, que equipos con presupuestos modestos puedan priorizar jugar la Sudamericana, cuando exista el riesgo de descender por puntos en la misma temporada.
Lo muy “argentino” del tema es que mientras la Superliga no plantea la posibilidad de cambiar el sistema de promedios, la AFA quitará los promedios para los próximos torneos. La misma dirigencia del fútbol argentina con criterios opuestos.
Y para que el desquicio sea mayor, algunos dirigentes de Superliga, mancomunados con algunos de AFA que jugarán una B Nacional con 32 equipos, plantean la posibilidad que haya solo 2 descensos, y no 4 como está reglamentado. Y si el tema llega a votarse podría imponerse dado que San Lorenzo, Estudiantes, Banfield, Argentinos, Lanús, Patronato, Central, Gimnasia y Newell’s arrancan muy complicados, y con un predicamento para acomodar las reglas de acuerdo a sus conveniencias.
Entre promedios y no promedios, con Copa de Superliga o sin ella, con 4 o con 2 descensos en Primera División, el fútbol argentino decide apartarse de la lógica, y ya es recurrente.