A pesar de su poder de fuego a este Brasil se le debe destacar su solidez defensiva. Cinco partidos, cero goles en contra. Y eso se debe en gran medida a su arquero. Alisson Becker es una verdadera muralla verdeamarela y el local buscará algo que solo logró Colombia en el 2001: ser campeón de la Copa América sin recibir goles en contra.
