Qué pasó. En sólo cinco minutos de partido, el sueño colombiano se había transformado en pesadilla. David Ospina tapó un mano a mano, el remate le quedó a Shinji Kagawa y el disparo del japonés fue desviado con la mano por Carlos Sánchez. Penal, expulsión para el mediocampista colombiano y gol del “10” nipón. Pero a los 38 minutos del primer tiempo, Juan Fernando Quintero pateó un tiro libre rasante, bien ubicado, y Eiji Kawashima la sacó de adentro. Ya en el complemento, y tras pasajes de paridad, Yuya Osako, de cabeza, volvió a darle la ventaja a los Samurais Blues a los 28 minutos del complemento.







