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La final imposible se definirá en un tribunal

Hugo Balassone
por Hugo Balassone |
La final imposible se definirá en un tribunal

Quedó demostrado que hemos perdido rotundamente todos. Desde un estado con fallas inconcebibles, donde los delincuentes hace rato tomaron el fútbol. Y con el resto de la sociedad futbolera exhibiendo su costado más brutal.

Entre sábado y domingo hemos observado el componente más grotesco de una organización tristemente célebre de la Conmebol que apretaba a Boca a jugar de todos modos, a pesar de tener futbolistas lastimados.

A Angelici, luego de aceptar un “acuerdo” para jugarlo al día siguiente, lo incitaron a cambiar su postura. Todo el mundo Boca le pidió que revea su parecer. En su petición ante la Unidad Disciplinaria, Boca tomará como “espejo” el caso en su estadio de 2015 donde fue descalificado, y que esa jurisprudencia conduce a fallar en el mismo sentido.

Desde ahora, prepárense para ser testigos de un juego de mezquindades entre dirigentes de Boca y River que mañana se verán las caras en Asunción para negociar algo que ya no tiene conciliación posible. Esto se definirá por detalles jurídicos. Desde ahora, prepárense para ser testigos de un juego de mezquindades entre dirigentes de Boca y River que mañana se verán las caras en Asunción para negociar algo que ya no tiene conciliación posible. Esto se definirá por detalles jurídicos.

El organismo disciplinario que se encargará de fallar, guarda cierta independencia de los intereses políticos de la Conmebol. Se conoce que el deseo del presidente, Alejandro Dominguez, es que el partido se dispute el 8 de diciembre.

Para la Conmebol, el show debe continuar por patrocinadores que pagan más de 2 millones de dólares en auspiciar la Copa Libertadores, y la venta de derechos a Europa. Para nosotros, los futboleros, esta final ya nos duele de tanta impotencia. No supimos, no pudimos, no estuvimos a la altura.

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