El partido estaba sentenciado. Independiente parecía estéril ante un Estudiantes que ganaba 2-0. Treinta y siete minutos del complemento marcaba el reloj cuando Enzo Kalinski agarró un rebote, luego de un tiro libre, y de espalda (¡y fuera del área!) metió una chilena que hizo explotar a los hinchas que colmaron el Único de La Plata.
