"Juego con chicos desde que tenía cinco años y no me tomé bien el no poder seguir jugando con ellos la próxima temporada. Consulté al club si era posible seguir y presentamos una solicitud a la Federación, que me autorizó a continuar en este plan piloto", declaró Fokkema.
"Me siento muy feliz y sobre todo porque mis compañeros de equipo me apoyaron y reaccionaron con mucho entusiasmo al enterarse que me quedaré con ellos en el equipo", añadió la futbolista en declaraciones a la prensa de su país.
Por su parte, la KNVB (Real Asociación Neerlandesa de Futbol), expresó que tomará el caso de Fokkema como un experimento, ya que todos los años reciben solicitudes de mujeres para poder integrarse a clubes de varones y, en el caso de que resultara exitoso, podrían otorgarse más permisos de forma regular.