Maximiliano Giménez y Érica Romero fueron acribillados a la salida de un matrimonio, con ellos iba su bebé de un 18 meses. La justicia los estaba indagando por sus vínculos con el narcotráfico.
Maximiliano Giménez y Érica Romero fueron acribillados a la salida de un matrimonio, con ellos iba su bebé de un 18 meses. La justicia los estaba indagando por sus vínculos con el narcotráfico.
Un hombre que asistió al matrimonio declaró este domingo en la Fiscalía e insistió que trató de auxiliar a la única víctima que había quedado en el auto, aseguró que estaba borracho y que agarró el camino contrario y al escuchar a la policía se desvío y prendió fuego al vehículo.
El fiscal de Homicidios Dolosos Gastón Ávila explicó en rueda de prensa cómo fue la mecánica del triple crimen ocurrido el sábado a la salida del casamiento.
"El Audi TT tomó la autopista Rosario-Santa Fe para regresar a Rosario. Ahí es donde una camioneta los embosca en primera oportunidad. Vuelve (la pareja con la beba) a toda velocidad para el salón para buscar refugio y quiere ingresar al salón, pero queda encajado en una zanja en ese tramo. Ahí desde la camioneta se efectúan muchas detonaciones, más de veinte, y se da a la fuga. Esto fue frente al salón, porque el auto quedó en la banquina de enfrente", aseguró.
Uno de los asistentes de la boda rompió los vidrios del vehículo y asistieron a Giménez y a la bebé, los trasladaron al hospital Eva Perón, pero ya estaban muertos.
"A la mujer no la lograron sacar del asiento. Por la premura de las circunstancias, a la mujer la tratan de llevar en su propio vehículo, pero las ruedas giraban en falso. Mientras algunos sacaban el auto, un joven se sentó en el asiento de conductor e intentó ir al Eva Perón, aunque la mujer ya estaba muerta. Desorientado, agarró para el lado de Ibarlucea", aseguró el fiscal.
Ávila aseguró que el hombre que quiso asistir a Érica estaba borracho. "Los testigos vieron que se bajó del auto y se agarró la cabeza y empezó a gritar. Esto ya fue en Ibarlucea. Ahí decide prender fuego el auto. Dijo que quería ayudar, que estaba ebrio, que se asustó. Que iba en un auto baleado, al lado de un cadáver y en el camino le pareció ver un móvil policial. Que por eso decidió prenderlo fuego. Vino acongojado y comentó la situación llorando", afirmó.
El joven no va a ser imputado. "No veo que haya intención de encubrir a los homicidas ni de una participación", aseveró.
Sobre la participación de los recién casados en el triple homicidio, el fiscal aseguró: "Recibí declaración de ambos. No sospecho de ellos ni los involucro. No parece lógico que planeen un homicidio en su casamiento. Había niños, personas mayores. Es poco probable".