El ex fiscal fue imputado por haber obligado a su pareja a mantener una forma de relaciones sexuales no consentidas y explícitamente rechazadas por la mujer. El examen psicológico de la presunta víctima estableció que atravesó “un vínculo patológico”, en cuyo marco “habría quedado expuesta a situaciones de riesgo, recurriendo a la Justicia en búsqueda de limitación y ordenamiento”.
“Yo amé a esa mujer, yo reconozco que teníamos una relación conflictiva… Jamás, jamás le hice daño, jamás sería capaz de abusar sexualmente de una mujer”, se defendió Castro en su indagatoria. Su defensa pidió la absolución.
Castro negó rotundamente haberla sometido sexualmente y explicó, en cambio, que mantuvieron relaciones “de común acuerdo”. Se trató -dijo- de prácticas “consentidas”.
Sin embargo, durante el debate fueron leídos intercambios de mensaje vía WhatsApp entre el imputado y su denunciante, en los que aparecen diálogos que según la fiscalía de juicio denotan “maltrato psicológico, violencia verbal, insultos y menosprecio en la autoestima de la víctima”.
Para el próximo miércoles a las 14 fue convocada la última audiencia del debate, prevista para las réplicas y dúplicas de la fiscalía y la defensa, tras lo cual el tribunal (integrado por los jueces Alfredo Alejandro Sañudo, Ricardo Basílico y Javier Anzoátegui) le ofrecerá al acusado la posibilidad de pronunciar sus últimas palabras antes del veredicto.
Luego de ello, dará a conocer su decisión.
En más de 35 años en el Poder Judicial, Castro intervino en múltiples juicios orales, el más resonante de ellos el que en 2015 terminó con la condena a prisión perpetua del portero Jorge Mangeri por el femicidio de la adolescente Ángeles Rawson.
Castro integró un equipo de fiscales junto con Fernando Fiszer y Sandro Abraldes, pero no llegó hasta la etapa final del debate puesto que ya había una denuncia en su contra que estaba siendo investigada por la Procuración General de la Nación.