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Cuadernos: otro fallo judicial cuestiona al chofer Centeno y la validez de las declaraciones de los arrepentidos

Cuadernos: otro fallo judicial cuestiona al chofer Centeno y la validez de las declaraciones de los arrepentidos

Otro fallo de un juez federal de Comodoro Py 2002 impactó de lleno en el corazón del expediente por presunta corrupción kirchnerista denominada “Causa Cuadernos”.

El juez federal Marcelo Martínez de Giorgi descalificó las anotaciones de los cuadernos del Oscar Centeno, el chofer del ex funcionario Roberto Baratta, y sobre esa base sobreseyó al ex juez federal Norberto Oyarbide y al auditor general de la Nación y operador judicial durante el kirchnerismo Javier Fernández.

El fallo también cuestiona la validez y utilidad de los “arrepentidos”, sobre cuyos relatos el juez federal Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli construyeron la acusación contra, entre otros, la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, y varios de sus colaboradores.

Martínez de Giorgi subrayó “la inconveniencia de edificar la imputación de conductas delictivas basándose exclusivamente en los dichos de arrepentidos”, la mayoría de los cuales primero fueron detenidos y luego de algún tiempo en prisión pidieron acogerse al régimen del imputado colaborador, como paso previo a recuperar la libertad.

Buena parte de la Causa Cuadernos ya fue elevada a juicio oral y público, y tiene radicación ante el Tribunal Oral Federal número siete.

El proceso está en la etapa previa a la convocatoria a debate y, según deslizaron abogados defensores de los imputados, en esa instancia los “arrepentidos” podrían contar una versión diferente a la que está asentada hasta ahora en el expediente.

Martínez de Giorgi recibió como derivación del expediente principal de Cuadernos la parte de la investigación por la que Bonadio había procesado tanto a Oyarbide cuanto a Fernández.

La Cámara Federal revocó esos procesamientos y dispuso, hace poco más de un año, que esa parte de la pesquisa quedara en manos de Martínez de Giorgi.

Las anotaciones efectuadas por Centeno no constituyen prueba autónoma de ningún hecho criminal que pueda reprocharse” a Oyarbide y Fernández pues no se pudo acreditar “mediante otras evidencias que las robustezcan”.

Fernández estaba acusado de haber presionado a Oyarbide para obtener el sobreseimiento del matrimonio Kirchner en una causa por enriquecimiento ilícito, y el dato que disparó esa parte de la investigación fue justamente una anotación de Centeno, que luego fue parcialmente corroborada por otro arrepentido, el ex contador del ex matrimonio presidencial, Víctor Manzanares.

Martínez de Giorgi reconoció que “una primera aproximación… aparentaría la posibilidad de estructurar una hipótesis delictiva” sobre Oyarbide y Fernández.

Pero “un análisis más profundo permite concluir que no se trata más de que un canto de sirenas, de un espejismo”, replicó.

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