Mientras Delgado intenta defenderse de las causas que le armaron en soledad, el Ministerio Público Fiscal permanece en un silencio institucional que preocupa. Los únicos que siguen con atención el caso son los fiscales de primera instancia de Comodoro Py y los miembros de la Coalición Cívica, ala judicial “republicana” de Cambiemos, que expresaron a este espacio su preocupación:
“Nosotros sostenemos que un fiscal tiene que investigar e investigarnos libremente. La investigación contra Federico Delgado es la respuesta de la Corporación Judicial a alguien que no es parte del sistema. Es raro que hoy no tengamos jueces para investigar la conexión del hermano del juez Ariel Lijo con la Mafia de los Cuadernos y por el contrario se pretenda investigar a un fiscal por cómo trabaja”. “Nosotros sostenemos que un fiscal tiene que investigar e investigarnos libremente. La investigación contra Federico Delgado es la respuesta de la Corporación Judicial a alguien que no es parte del sistema. Es raro que hoy no tengamos jueces para investigar la conexión del hermano del juez Ariel Lijo con la Mafia de los Cuadernos y por el contrario se pretenda investigar a un fiscal por cómo trabaja”.
El caso de Delgado, a pesar de ser el más fuerte y evidente, no es el único caso de persecución a funcionarios judiciales que investigan al poder.
A los fiscales Gabriela Boquín y Juan Pedro Zoni, a quienes les tocó investigar la causa del Correo que involucra a la familia presidencial, también les tocó lo suyo. Igual que al fiscal Gabriel De Vedia cuando prestó atención a los movimientos de los fondos de la Anses.
A Boquín intentaron desgastarla con trámites administrativos y amenazas. A Zoni, más allá de que su designación por parte de Alejandra Gils Carbó fue discutible, lo trasladaron tras haberle solicitado al juez Lijo las primeras medidas para investigar la causa.
Puntualmente, cuenta la colega Emilia Delfino de Perfil, que Zoni le había pedido al juez Ariel Lijo estudiar el rol del estudio jurídico del diputado oficialista y consejero Pablo Tonelli en el caso del Correo.
Cabe recordar que el juez Lijo, que mantiene en pausa la investigación sobre el Correo, zafó de una investigación en su contra por sospechas en su evolución patrimonial por decisión de la mayoría oficialista en el Consejo de la Magistratura, entre quienes se encuentra Tonelli.
Tanto enojo causó esto en la Coalición Cívica, que unos días después del “perdón al juez” en el Consejo, Elisa Carrió y Paula Olivetto denunciaron a Lijo en Comodoro Py. Pero la denuncia aún tiene fuertes resistencias de los magistrados para ser investigada. El caso de De Vedia es similar: fue trasladado a una fiscalía de otro fuero.
Estos sutiles movimientos constituyen, como enseñó Michel Foucault, poderosos mecanismos de disciplinamiento a través de los cuales el poder se apodera de las voluntades y diseña un formato social que le permite perdurar manteniendo dos prácticas. Una voz declama gobierno de la ley y una práctica real castiga a quienes se cumplen la ley del régimen.