El juez Marcelo Martínez de Giorgi se negó a reabrirla, la UIF y Stolbizer apelaron y la decisión descansa desde el año pasado en la Cámara Federal, que el viernes pasado aceptó a la UIF como querellante, pero que aún no se expidió sobre el fondo de la cuestión.
Ahora, tras la confesión que hizo ante los fiscales de los Cuadernos de Centeno el histórico contador de los Kirchner Víctor Manzanares, volvió a circular la idea de que se debe volver a investigar por "cosa juzgada írrita". Es que, según publicó Infobae, Manzanares habría afirmado que Oyarbide manipuló una pericia clave para dictar el sobreseimiento del ex matrimonio presidencial.
A raíz de esto, tan solo unos días después, Stolbizer y su apoderada Silvina Martínez solicitaron la reapertura de la causa de enriquecimiento. Como respaldo al pedido, retomaron e invocaron lo investigado en otras causas (“Los Sauces” y “Hotesur”) impulsadas por ellas ante el juez Julián Ercolini. Este magistrado, derivó el pedido de reapertura a su par Martínez de Giorgi por entender que era de su competencia.
Las denunciantes estructuraron su escrito en torno a tres argumentos. En primer lugar, en las “declaraciones públicas y en declaración indagatoria del ex juez Norberto Oyarbide da cuenta de que habría recibido presiones para dictar el sobreseimiento”.
En segundo lugar, “en la investigación periodística y judicial en relación a las anotaciones realizadas por Oscar Centeno, chofer de Roberto Baratta, quien relata en forma minuciosa un sistema de reparto de coimas que terminaba en la Casa Rosada, la Quinta de Olivos y el departamento de la familia Kirchner. Señalan en su solicitud que del mismo surge que por lo menos en 20 ocasiones durante el año 2008 se llevaron bolsos repletos de dólares al departamento de Uruguay y Juncal.”
En tercer lugar, en “la investigación llevada a cabo por el equipo a su cargo en las causas Hotesur y Los Sauces que da cuenta del aumento injustificable del patrimonio de los Kirchner, principalmente en el año 2008”.
Consultada por A24.com sobre la falta de definiciones sobre su pedido en Comodoro Py, la abogada Silvina Martínez señaló: “La resolución del tema está en pausa. Creemos que la demora favorece a la familia Kirchner quienes no podrán verse afectados por la extinción de dominio hasta tanto tengan condena firme en las múltiples causas en su contra”.
Casi en paralelo, la UIF, la entidad oficial liderada por Mariano Federici, también pidió ante el juez Martínez de Giorgi que se reabra la investigación. Sin embargo, el juez no hizo lugar al desarchivo de la causa y entonces la UIF insistió presentando un escrito ante la Cámara Federal.
Concretamente, desde este organismo oficial pidieron que se aplique la figura de la “cosa juzgada írrita”, mecanismo excepcional que se basa en la idea de que si en el pasado una causa judicial fue cerrada de forma fraudulenta y se prueba que no hubo una investigación seria, el acusado pierde el derecho a no ser juzgado dos veces por el mismo hecho.
Además, desde la UIF afirmaron que “los elementos que ha tenido en cuenta el ex magistrado al dictar el sobreseimiento no pueden ser admitidos en un ámbito valorativos, sino entendidos como graves indicios de una cosa juzgada írrita”.
Asimismo, para justificar su argumento señalaron que “es de público conocimiento que durante buena parte del ejercicio de su función, el ex juez Oyarbide habría mantenido fuertes vínculos con el gobierno de Néstor Kirchner y su consorte Cristina Fernández de Kirchner”.
La Cámara Federal aún no resolvió el planteo de la UIF.