Oyarbide declaró durante dos horas ante el juez Claudio Bonadio en la causa de los cuadernos de la corrupción. Según indicaron fuentes judiciales, al ex magistrado lo saludó el propio Bonadio -tal como Oyarbide había reclamado públicamente- y luego fue un secretario el que le hizo las preguntas de rigor.
Al retirarse de los tribunales, se justificó diciendo que no podía dar más detalles porque la causa estaba aún en secreto de sumario, pero confirmó que conocía a Roberto Baratta y a su secretario Nélson Lazarte (ambos detenidos) y afirmó que las fechas que estaban dando en los cuadernos eran equivocadas.
“En los cuadernos están dando fechas equivocadas: cuando se levante el secreto de sumario, van a ver las pruebas", agregó luego en relación a las menciones que Oscar Centeno, ex chofer de Roberto Baratta, plasmó sobre él.
Pero la frase sobre "aprietes en el cogote" sacudió la interna de tribunales. Cuando una periodista le preguntó si lo presionaba Javier Fernández, respondió "puede ser".
El nombre de Stiuso y de Fernández, sin embargo, fueron dados por el propio juez ante el magistrado, confirmaron a a24.com. l las fuentes consultadas.
Fernández ya había declarado ayer ante Bonadio porque también aparece en los cuadernos. Allí negó la existencia de pagos o cobros.
Según relataron las fuentes a este portal, Fernández mostró una serie de documentos sobre auditorias que hizo sobre el Ministerio de Planificación. Justificó así las visitas de Baratta para aportar el material que él solicitaba y lo adjudicó a las investigaciones que realizaba.