"Que él explique si me conoce, qué hacía yo y si alguna vez firmé un papel de las empresas de Báez".
Tras explicar que tiene el título de contador y que está matriculado por un "error" del estudio para el que trabajaba, Pérez Gadín aseguró que su tarea era la de "formador", una suerte de coaching que tenía más de un centenar de clientes e incluso organizaba focus groups.
Detenido desde abril de 2016 junto con Báez como supuesto responsable de la ingeniería de las actividades ilegales que se le reprochan al empresario santacruceño, Pérez Gadín se quebró en varias oportunidades, especialmente cuando habló de su familia.
Pero el grueso de su extensa exposición, de más de cuatro horas e ilustrada con filmaciones, fotos, documentos y audios, la dedicó a derribar a las acusaciones y los acusadores en su contra.
Pérez Gadín no sólo rechazó ser parte de una asociación ilícita sino que desconoció el supuesto origen ilegal de esos fondos.
Mucho menos aún que la verdadera dueña de los bienes fuera la familia de los ex presidentes Néstor y Cristina Kirchner.
"No hay ninguna forma que yo pudiera saber que ese dinero provenía de una forma de asociación ilícita para robar el dinero del país. La única forma era que la presidenta o Báez me dijeran: 'pibe, estamos robando un montón de plata, llevátela afuera".
El financista arrepentido Leonardo Fariña también fue blanco de su declaración: lo calificó como "un falso testigo que dice que se robaron un PBI avalado por un fiscal que ahora parece que se va a presentar en Dolores", en alusión a Carlos Stornelli.
"Este muchacho no sabe nada de la obra pública. Lo prepararon con una letrita de cuatro hojas", arremetió contra Fariña.
Además, consideró -al igual que otros protagonistas del juicio- que los casos de las obras públicas con las que supuestamente el Grupo Báez se enriqueció de manera ilegal y lavó activos ya fueron juzgados por la Justicia de Santa Cruz.
"Las denuncias por las mismas obras por las que hoy está siendo juzgado fueron enviados por el juez Ercolini al sur. El resultado final fue el sobreseimiento definitivo. Al Grupo Báez se lo está juzgando dos veces por la misma cosa. Creo que eso está prohibido".
También explicó que el dinero que se observa en una filmación de la financiera SCI ("La Rosadita") no era ilegal sino producto de "la venta de un country".