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Rechazan la prisión domiciliaria a condenado por narcotráfico pese a que espera un trasplante hepático en la cárcel

Rechazan la prisión domiciliaria a condenado por narcotráfico pese a que espera un trasplante hepático en la cárcel

La Cámara federal de Casación le negó la prisión domiciliaria a un condenado por narcotráfico que sufre una “cirrosis descompensada causada por hepatitis” y espera un trasplante hepático.

Se trata de Claudio Alejandro Andrada, condenado junto a otras seis personas por el Tribunal Oral Federal número uno de Salta por ingresar cocaína al país proveniente de Bolivia en avionetas que aterrizaban en pistas clandestinas.

La organización comercializaba la droga “en diversos puntos de Santiago del Estero y Buenos Aires”, según el fallo condenatorio.

La investigación se inició en abril de 2012 gracias a un trabajo de la Gendarmería Nacional, en su rol de policía de fronteras.

A Andrada, condenado en mayo de 2018 pero preso desde mucho antes, le fue diagnosticada la cirrosis en 2017.

“Se le indicó que debía realizar el seguimiento de la enfermedad con un médico hepatólogo, mas ello no habría sido cumplimentado por el Servicio Penitenciario Federal, que no le estaría brindando la atención prescripta”, sostuvo la defensa, al pedir la domiciliaria.

El Cuerpo Médico Forense determinó que Andrada “presenta como patología de base hepatitis C, cirrosis, diabetes en tratamiento con hipoglucemiantes orales, hernia hiatal y várices esofágicas”.

El perito oficial José Luis Divito determinó la existencia de “una grave patología hepática, probablemente irreversible. El pronóstico es incierto, pero podría progresar y requerir, eventualmente, un trasplante hepático. Puede ser considerado un paciente de riesgo”.

Sin embargo, consideró que “puede permanecer en un establecimiento penitenciario en tanto se cumplan estrictamente todas las indicaciones de sus médicos tratantes en cuanto a cuidados, tratamientos, controles”.

La defensa de Andrada asegura que esos requisitos no se cumplen, lo cual pone en riesgo su vida.

Pero para los jueces Mariano Borinsky y Javier Carbajo, “si bien padece de un grave cuadro de salud, de momento no surge de las recomendaciones de los expertos su internación en un centro médico especializado”.

“Ello sumado a que se encuentra recibiendo el tratamiento correspondiente a sus dolencias –tanto en su lugar de detención como en hospitales extramuros”.