El proceso entró en su etapa final. El senado ya está convertido en "juez" para analizar las pruebas de los representantes que votaron por la posibilidad de destituir a Donald Trump, presidente de los Estados Unidos.
El proceso entró en su etapa final. El senado ya está convertido en "juez" para analizar las pruebas de los representantes que votaron por la posibilidad de destituir a Donald Trump, presidente de los Estados Unidos.
Pero la oposición demócrata tiene un problema que parece insalvable. Son minoría clara en la cámara alta. Necesitan convencer a 20 senadores republicanos para llegar a los dos tercios necesarios para remover al jefe de la Casa Blanca.
Es por eso que Trump maneja los tiempos del debate sin mostrarse preocupado. Aunque sigue atentamente lo que pasa en el Capitolio. Por ejemplo, en solo tres horas, se conocieron 125 tuits del presidente en contra de lo que sucede en el Senado.
"Los demócratas no nos dieron un solo testigo, pero ahora ¿exigen al Senado republicano que aporte los testigos que ellos no consiguieron o ni siquiera pidieron?", se preguntó Trump, para finalizar su mensaje con lo que ha sido su "caballito de batalla" sobre el impeachment: "El más desleal y corrupto proceso de audiencias en la historia del Congreso".
Los senadores demócratas se defienden diciendo que los republicanos rechazaron cada votación en la cámara Alta para incorporan nuevos testigos. El líder de la minoría, el senador Chuck Schumer, les dijo a los republicanos:"Si quieren nuevas pruebas y nuevos testigos, aprueben que puedan ser convocados a las audiencias".
Esa alternativa, hoy, es inviable en la opinión del presidente Trump. En otro de sus mensajes lanzados en catarata por Twitter, repitió su principal interés: que el impeachment se archive lo más rápido posible.
"Los fiscales generales de 21 estados urgen al Senado para que lo rechace", aseguró Trump. Ese será el primer elemento para su campaña por la reelección.