Respecto a cómo están viviendo la cuarentena, Gómez señaló que “yo vivo en un cuarto dentro de la Universidad y hace 3 días que no podemos salir del edificio. Todos los edificios y comunidades están cerrados. Está bien, porque el número va creciendo pero las medidas del gobierno chino son cada vez más estrictas”.
La argentina se encuentra allí realizando una Maestría de Negocios Internacionales y explicó que desde el 3 de febrero, cuando la delegación brasileña repatrió a sus compatriotas, intentaron poder sumarse, pero no tuvieron suerte.
Luego, según contó, desde el consulado argentino les ofrecieron ir por tierra hasta otra provincia a realizar la cuarentena. “Un matrimonio con chicos pequeños aceptó, pero luego les dijeron que ya no estaba la posibilidad”, explicó.
Y continúo: “A principios de semana, mediante una Asociación de Argentinos en China, se envió un comunicado formal a la Embajada argentina. Ya hicimos todos los pedidos formales, pero aún no tenemos ninguna respuesta y no sabemos por qué ni dónde está la traba. El consulado se contactó con nosotros desde el primer día, pero están limitados”.
"No te puedo decir que acá nos estamos muriendo, porque no es la verdad. Tenemos todo lo que necesitamos. El problema es emocional, pasamos por muchos altibajos e incertidumbre”, concluyó la joven de 29 años.