Artemis II: cuándo regresa la nave y cuáles son los riesgos para la tripulación que hizo historia
Los astronautas deben hacer una serie de controles y maniobras especiales para que la cápsula Orión ingrese de la manera adecuada a la atmósfera terrestre. Es el último gran desafío de la misión Artemis II.
08 de abril de 2026 - 13:32
La etapa final y un desafío. El reingreso de los astronautas a la Tierra. (Foto: FB)
La misión Artemis II entró en su tramo final con tres jornadas clave para probar sistemas críticos de la nave Orión antes del regreso a la Tierra. En el día 8 de vuelo - este día - la tripulación hará dos ensayos importantes. El primero será una simulación de protección frente a una tormenta solar o un evento de alta radiación, una amenaza central para cualquier viaje tripulado al espacio profundo. Los astronautas deberán improvisar un refugio dentro de la cápsula con los elementos disponibles, mientras la NASA recoge datos sobre los niveles de radiación dentro de la nave.
Más tarde, realizarán una prueba de pilotaje manual de Orión. Tendrán que orientar la nave desde las ventanas, colocarla “de cola al Sol” y ejecutar maniobras de control para evaluar cómo responde el vehículo sin depender por completo de la automatización.
El día 9 estará enfocado en la preparación del regreso. La tripulación repasará los procedimientos de reingreso y amerizaje, realizará una nueva corrección de trayectoria y completará tareas pendientes, entre ellas pruebas con el sistema alternativo de recolección de desechos, por si falla el inodoro de Orión (lo único que no funcionó correctamente en toda la misión).
También ensayarán el uso de prendas de compresión para prevenir la llamada intolerancia ortostática, un problema frecuente en astronautas al volver a la gravedad terrestre.
La intolerancia ortostática es la dificultad que tiene el cuerpo para adaptarse al hecho de ponerse de pie después de haber estado mucho tiempo acostado, sentado o, en el caso de los astronautas, flotando en microgravedad.
vuelta a la tierra
La trayectoria de reingreso de la nave orión, el último desafío para los astronautas. (Foto: A24.com)
Finalmente, el día 10 estará dedicado por completo al regreso. Orión se separará de su módulo de servicio, expondrá su escudo térmico para soportar temperaturas extremas durante el reingreso y desplegará una secuencia de paracaídas que frenará la cápsula hasta su amerizaje en el Océano Pacífico, frente a las costas de San Diego, donde la esperarán equipos de la NASA y de la Marina de Estados Unidos.
En el reingreso a la Tierra, la cápsula Orión tiene tres posibilidades, pero solo una es la correcta para regresar sanos y salvos. Si el ángulo de penetración a la atmósfera es demasiado recto, la nave podría destruirse por la violencia del impacto. Para explicarlo de manera simple: sería como el dolor de un “panzazo” al tirarse mal a una pileta o el golpe de caer en línea recta al agua desde un trampolín de gran altura.
La segunda posibilidad es que el ángulo sea demasiado tangencial. En ese caso, la nave “rebotaría” contra la capa exterior de la atmósfera y volvería hacia el espacio. La cápsula no tiene cohetes lo suficientemente potentes como para revertir esa trayectoria y se perdería en el espacio. Siguiendo con el ejemplo del agua, sería como una piedra lanzada para hacer “patito” y rebotar sobre la superficie.
Finalmente, está la opción correcta: entrar con el ángulo preciso para poder atravesar la atmósfera sin inconvenientes. Allí aparece el mayor desafío, que depende de la tecnología y no de los astronautas. La estructura exterior de la nave tiene un blindaje especial para soportar el incendio que rodea a Orión por el rozamiento con el aire de la Tierra.
La temperatura de 2.760 grados es suficiente para derretir la cápsula y matar a los astronautas si ese revestimiento especial no resiste. Cuando la NASA recuperó Artemis I y su cápsula, descubrió que varios paneles se habían consumido por el fuego, lo que obligó a buscar mejoras en el aislamiento de la nave para proteger la vida de la tripulación.
Finalmente, la nave caerá en el Océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, California, y un helicóptero rescatará a los cuatro astronautas, que ya quedaron en la historia de la conquista del espacio.