Bolivia, en medio de la tensión social, intenta un acuerdo político para llamar a elecciones generales lo más rápido posible.

Bolivia, en medio de la tensión social, intenta un acuerdo político para llamar a elecciones generales lo más rápido posible.
Debe definir un cronograma de votación y designar un nuevo Tribunal Electoral idóneo.
Además, tendrá que resolver quiénes podrán presentarse como candidatos. Especialmente habrá que definir qué sucederá con Evo Morales y García Linera, presidente y vice renunciados y asilados en México. Y si el ex partido oficalista Movimiento al Socialismo presentará lista.
Ratificada por el Tribunal Constitucional, Añez comenzó a tomar decisiones como mandataria. Una de ellas fue relevo del general Kaliman, el mismo que “sugirió” la renuncia de Evo como presidente.
También llegó a un primer entendimiento con el MAS, que controla ambas cámaras legislativas.
Designó a dos de sus legisladores como presidentes del Senado y de la cámara de Diputados.
El foco ahora está puesto en organizar las nuevas elecciones presidenciales.
Añez ya dio una precisión: la constitución vigente, la que reformó Evo Morales entre 2006 y 2008, no permite ni un tercer ni un cuarto período consecutivo como presidente o vice.
La ONU ha decidido intervenir en la crisis boliviana. El secretario general de las Naciones Unidas Antonio Guterres, decidió enviar a Jean Arnault como emisario para “establecer contactos con las partes en conflicto a fin de alcanzar una solución pacífica.”
También tiene la misión de “garantizar elecciones transparentes, inclusivas y creíbles”, para que surja un nuevo presidente sin ningún tipo de dudas sobre los comicios.
Evo Morales llegó al poder en 2006. Gobernó un primer período con la constitución que no permitía la reelección.
Tras la reforma de 2008 pudo ser reelecto en 2009. En 2014 volvió a presentarse. Adujo que la primera vez fue con la vieja carta magna y luego comenzó a regir la nueva, que permite la reelección.
Habilitado por el tribunal constitucional, se presentó y ganó. Tercer mandato consecutivo.
En 2016 un plebiscito le dijo “No” con el 51% de los votos a la chance de una re.reelección. Recurrió otra vez al Tribunal Constitucional invocando el derecho humano de “elegir y ser elegido”. Lo habilitaron y se presentó a las elecciones del 20 de octubre.
El escándalo del escrutinio desató el caos social e institucional que vive hoy Bolivia.
Jeanine Añez se adelantó a precisar que ni Morales ni García Linares pueden volver a presentarse.
Para participar de las elecciones, el Movimiento al Socialismo debe designar otra fórmula.