El arquitecto de la reforma es el ministro de Economía, Paulo Guedes, un ultraliberal formado en la escuela de Chicago, y su apoyo a Bolsonaro le brindó al excapitán del Ejército un fuerte respaldo de los mercados.
Bolsonaro y Guedes llegaron al Congreso por la mañana para entregar el proyecto al presidente de Diputados, Rodrigo Maia, en medio de una pequeña protesta de diputados de la oposición, que abuchearon a los líderes del Ejecutivo y Legislativo.
Mientras se espera que por la noche Bolsonaro se dirija a la nación, el mandatario advirtió esta semana que, sin un nuevo régimen de jubilaciones, "Brasil quebrará en 2022 o 2023". La advertencia puede parecer exagerada, pero incluso sectores de la oposición admiten que algún tipo de reforma es necesaria en un país en proceso de envejecimiento.