Brasil

Bolsonaro nombra a su cuarto ministro de Salud en menos de un año

En plena crisis sanitaria por el mal manejo del gobierno de la pandemia, el presidente brasileño eligió a Marcelo Queiroga, un reconocido cardiólogo.
por Roberto Adrián Maidana | 16 de marzo de 2021 - 07:35
Jair Bolsonaro nombró a su cuarto ministro de Salud en un año (Foto: archivo).

Jair Bolsonaro nombró a su cuarto ministro de Salud en un año (Foto: archivo).

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, hizo un nuevo cambio en el ministerio de Salud. En uno de los peores momentos de la crisis sanitaria en Brasil por la pandemia, nombró al cuarto titular de esa cartera en menos de un año.

El nuevo responsable de Salud es Marcelo Queiroga, presidente de la Sociedad Brasileña de Cardiología. Llega en uno de los peores momentos del país en su lucha contra la pandemia: Brasil tiene un promedio actual de 1.800 muertes por día. La semana anterior, superó incluso las 2.000 víctimas fatales en 24 horas.

Las políticas negacionistas de Bolsonaro, desde el principio de la pandemia, han tenido un resultado devastador para el país. No hubo una estrategia nacional coordinada con los gobernadores. Más bien, lo contrario. Se enfrenta permanentemente con los mas importantes (como los de San Pablo y Río de Janeiro). Bolsonaro jamás fue partidario de cuarentenas prolongadas o cierres masivos. Sostiene que eso "mata" a la economía brasileña.

Un ministro "alineado", pero con autonomía

Queiroga llega para continuar en gran parte los lineamientos del Presidente, pero con un rigor científico más notorio que el de su predecesor, el militar Eduardo Pazuello

La primera definición que el flamante ministro dio está en consonancia con el pensamiento de Bolsonaro. "El lockdown (confinamiento) debe ser una medida excepcional y no puede convertirse en una política de estado", le señaló a la CNN.

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Bolsonaro decidió el cambio de ministro tras la crisis sanitaria en Manaos. (Foto: AP)

Bolsonaro decidió el cambio de ministro tras la crisis sanitaria en Manaos. (Foto: AP)

El caos de Manaos y la cepa amazónica

La crisis por la mutación brasileña originada en Manaos anticipó el final de Pazuello, prácticamente desbordado por la situación. La mutación se esparció por todo el país, se difundió por el mundo (especialmente en Europa) y dejó a Manaos en una crisis tan severa que hasta falto oxígeno en los hospitales para los contagiados.

La semana pasada, por ejemplo, San Pablo, el estado más importante brasileño, decretó el estado de emergencia por el recrudecimiento de los casos de Covid-19.

Esto terminó de convencer a Bolsonaro de que había llegado el momento de un nuevo relevo en el área de Salud. Así llegó el cardiólogo Queiroga, quien parece tener algo de vuelo propio ante el presidente.

Cuestionamientos a la Cloroquina

Basado en las recomendaciones científicas, Queiroga no es partidario de la aplicación de esa droga que Bolsonaro defendió incluso cuando él mismo contrajo el coronavirus. La cloroquina no tiene el aval de la ciencia para su uso ante el Covid-19 y esa línea seguirá el nuevo ministro de Salud. De todos modos, los médicos mantendrán la autonomía para realizar sus prescripciones ante la enfermedad.

El desafío de las vacunas

Brasil, como muchos países en el mundo -incluida la Argentina -, tiene serios problemas para proveerse de las vacunas que necesita para una población enorme: 209 millones de habitantes.

Pezuello abandonó el ministerio con la promesa de una pronta llegada de una partida de 100 millones de dosis de la vacuna de Pfizee/BioNTech, que deberían llegar en abril. Y dejó un contrato con Johnson & Johnson para adquirir 38 millones de su vacuna monodosis, además del acuerdo propio con la ahora cuestionada vacuna de AstraZeneca y la china Sinovac.

Sin embargo, hasta el momento, Brasil vacunó apenas al 5,6% de la población. Es el segundo país del mundo en contagios (11. 519.609 casos) y muertes (279.286 personas).

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