El corresponsal del periódico, George Knowles, detalló que el viernes miles de clientes asistían de a multitudes a un mercado de Guillin, en el suroeste de China.
Leer más: Un policía abusó de su compañera y dijo que lo hizo porque "se venía el fin del mundo"
La vuelta a la normalidad en estos centros comerciales responde a que el martes el gobierno chino anunció que se levantaban las restricciones a la libre circulación en parte de la provincia de Hubei, salvo en Wuhan, la capital, en donde surgieron los primeros casos.
Según las cifras oficiales, prácticamente no se registraron nuevos casos en China. Pidieron a los ciudadanos retomar su vida habitual para reactivar la economía.
Por su falta de transparencia, Xi Jinping sometió a su población a la exposición del virus letal y ahora, que sus muertos se cuentan por miles, intentó contrarrestar las críticas argumentando que había una conspiración en su contra.
Las principales víctimas de este tipo de ocultamiento fueron los propios habitantes de Wuhan, quienes no fueron advertidos a tiempo por las autoridades que mintieron permanentemente sobre las cifras y la gravedad del caso.
Recién el 22 de enero, más de tres meses después de iniciada la pandemia, decidió aislar totalmente a la población de aquella ciudad para hacerlo posteriormente en la provincia de Hubei.