Hace tiempo que la crisis de Venezuela dejó de ser un fenómeno que afecta exclusivamente a ese país. Actualmente, según datos de
la Agencia Especializada de la ONU (Acnur) una de cada cinco personas que pide asilo en el mundo es venezolana y, de acuerdo a lo que advirtió la OIT, esto puede generar repercusiones en el mercado laboral de los países que los reciben.
