Se orientó hacia ellos porque cuando estaba muy cerca los escuchó llorar. Fue entonces que Nicolás dio los últimos pasos hacia el tan ansiado reencuentro con los niños perdidos hacía 40 días.
Cuando los chicos lo vieron, lloraron de alegría y lo abrazaron. Fue cuando Tien, el niño de 5 años, le dijo: "Tenemos hambre. Mi mamá murió".
Aunque los cuatro estaban con vida, se los veía muy desnutridos. En el caso de Tien, ya no podía caminar por la precaria alimentación que tenían. La suficiente para sobrevivir y el agua necesaria para no tener problemas de deshidratación. Especialmente para Cristin, la beba que cumplió un año de vida mientras sobrevivían en la selva.
Conmovedor: una tienda improvisada como refugio
Los dos integrantes del grupo indigenista que formaba parte de los rescatistas relataron que la hermana mayor, Lesly, de solo 13 años, fue la gran heroína de esta historia. Fue quién por sus conocimientos, dado por su familia, que conocen los secretos de la selva, logró preservar la vida de los cuatro.
Entre las cosas que se encontraron los rescatistas fue un refugio improvisado con un toldo que tomaron entre las cosas rescatadas del avión. Allí debajo estaba protegida la beba que tenía 11 meses cuando se accidentó el avión en que viajaban con su madre.
Ordónez y su compañero contaron que los niños estaban con sus ropas húmedas, por la lluvia que cae de manera constante cada día en la selva. Sin embargo, esa situación fue vital para los 4 niños. Tener agua al alcance de la mano facilitó la supervivencia, al evitar la deshidratación.
Sus fuerzas eran escasas, por lo que no caminaban, pero sí podían hablar.
Cuando la madre - que sobrevivió al accidente durante 4 días les dijo que se fueran a buscar ayuda porque su padre los iba a cuidar con el mismo amor que ella les dio, los chicos lograron andar durante cinco kilómetros en la selva.
Luego se establecieron en el lugar en donde los hallaron, con esa "tienda" improvisada como su "hogar" para sobrevivir.
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"Un toldillo con hojas de Bijao". Los niños usaron unas hojas de gran tamaño para "fabricar" un refugio en plena selva. En el cuadro pequeño se ve el tamaño de las hojas con relación a un adulto.(Foto:Gentileza 20 minutos)
Se habían hecho un "colchón" para poder dormir y, para estar menos incómodos, usaron hojas de bijao.
El bijao tiene unas hojas muy largas y anchas que los indígenas usan, entre otras cosas, para envolver alimentos y resguardarlos o trasladarlos. También por su tamaño se usa para techar.
Los conocimientos que debe haber aprendido Lesly en su comunidad sobre los elementos que provee la "madre tierra" fueron fundamentales para la supervivencia.
Cuando todos los rescatistas estuvieron con los niños se dividieron en grupos para el cuidado de cada uno de ellos y un rápido análisis de su condición general. Estaban bien, aunque desnutridos por esa alimentación de subsistencia.
Lesly tenía una lastimadura por un fuerte golpe en la cabeza. Pero que no hayan sufrido ninguna herida grave fue determinante para poder resistir 40 días en la selva.
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Los rescatistas bajan del avión en Bogotá a uno de los niños sobrevivientes en la selva. (Foto: Gentileza El espectador)
"Ellos son los héroes del rescate"
Los grupos de los rescatistas estaban comandados por el brigadier Pedro Sánchez que no dudó en calificar como los "verdaderos héroes" al grupo indígena que logró hallar a los niños.
Nicolás Ordónez, el primero de ellos, también contó como fue ese primer instante del reencuentro: “Lesly, la niña mayor, corrió a abrazarme cuando me vio”.
“Fue un momento donde se encontraron muchos y grandes sentimientos. Pero el sentimiento más grande fue de amor, de valor y agradecimiento a los mayores, que en los diferentes lugares sagrados, pusieron en nosotros el alimento espiritual, la palabra dulce, fresca y tranquila que nos dieron... mensajes a través de los sueños y los sentidos para poder encontrarlos", dijo totalmente emocionado.
Los niños ya están acompañados por su padre en un hospital de Bogotá, la capital de Colombia. Hasta allí llegó para visitarlos el presidente Petro, quien debe haber suspirado más que aliviado con esta gran noticia. Él se apresuró a decir que ya los habían rescatado apenas dos días después de la tragedia del avión. El milagro del rescate solo se produjo 40 días más tarde.
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El perro rescatista Wilson, ahora sigue perdido en la selva del Guaviare. (Foto: Gentileza El País)
La búsqueda sigue ahora por "Wilson"
Es el perro rescatista que formó parte de la brigada. En un momento se alejó del grupo y nunca más lo vieron. Pero los niños, al ser hallados con vida, contaron que "Wilson" llegó hasta ellos y se quedó varios días. Incluso jugaban diariamente con él para pasar mejor la dura prueba de sobrevivir en la selva.
Hasta que un día se fue y no regresó. Paradójicamente, las huellas que dejó Wilson orientaron a los rescatistas para poder encontrar a los chicos. Ahora, mientras a atención por los 4 hermanitos está en Bogotá, los rescatistas siguen en la selva. Buscando al perrito "Wilson".