El plazo para el fin de la cuarentena para los pasajeros en el crucero amarrado en Yokohama es el próximo 19 de febrero. Sin embargo, cada día que pasa, los enfermos de Covid-19 se multiplican.

El plazo para el fin de la cuarentena para los pasajeros en el crucero amarrado en Yokohama es el próximo 19 de febrero. Sin embargo, cada día que pasa, los enfermos de Covid-19 se multiplican.
En las últimas 24 horas, se sumaron 40 nuevos infectados a bordo. En total, ya son 215 las personas afectadas, el número más alto de contagios fuera del territorio chino.
Los pasajeros o miembros de la tripulación que se contagian son llevados a un hospital de Yokohama para su seguimiento. El resto de las 5.500 personas debe cumplir con la cuarentena hasta el 19 de febrero.
El problema es que aún hoy, a 10 días del aislamiento del crucero, no todos los pasajeros fueron examinados. Las autoridades sanitarias japonesas admitieron que no tienen el número necesarios de elementos para controlar a todos.
Entre los últimos dados a conocer se encuentra una pareja de Atlanta, Estados Unidos. Ambos tienen 80 años. Su hijo, desde los EE.UU. contó que los médicos le informaron que, por el momento, están asintomáticos.
Pero los miembros de la tripulación han hecho saber por las redes sociales y por teléfono a sus familiares que tienen un trato desigual por parte delas autoridades. Como el barco está sometido a una rutina especial por la cuarentena, deben seguir trabajando para alimentar a los pasajeros, limpiar el barco y realizar su mantenimiento.
Entonces, no están sometidos a las mismas condiciones de aislamiento, lo que aumenta sus chances de contagiarse.
En tanto, para otros pasajeros llegó una buena noticia. Las 2.000 personas a bordo del crucero "Westerdam", eran unos parias en el mar. Como se sospecha de un caso inicial de coronavirus, cinco países, incluido Japón, prohibieron que toque puerto. Les daban asistencia médica y logística en el mar sin permitirles amarrar.
Según la lista de pasajeros que publica la agencia de noticias EFE, hay 651 estadounidenses, 127 británicos, 91 holandeses y 57 alemanes, así como de más de una treintena de países,entre ellos, cinco argentinos.
Ahora, su suerte cambió. El gobierno de Camboya permitió que entre al puerto de Sihanoukville. Los responsables del crucero desmienten que haya casos de Covid-19 a bordo. Pero de todas maneras serán sometidos los pasajeros y la tripulación a los controles médicos de rigor.
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, saludó al gobierno de Camboya por su decisión humanitaria: "Agradecemos este acto de solidaridad en un momento en el que al mundo se le abre una ventana de oportunidad para parar el Covid-19 y parar el estigma y el miedo".