El episodio también representa un ejemplo de cómo los paisajes naturales pueden cambiar de manera inesperada. Una superficie que durante años parecía permanente terminó moviéndose por el lago y desapareciendo del mapa. Pero existe de verdad y en concreto se ubica en el lago (artificial Williston) en la Columbia británica, en Canadá.
Una imagen satelital muestra que sus dimensiones son de 137 metros de largo por 68 metros de ancho.
La isla fantasma que avanza a la deriva
La misteriosa isla de árboles que apareció en un lago de Canadá y desapareció sin dejar rastro. Por eso, los cartógrafos pensaron que alguien la había "puesto en el mapa" por medio de la Inteligencia Artificial. Pero no. Es real, y se desplaza por ese lago artificial que crearon en Canadá.
Es una enorme “isla” cubierta de árboles apareció flotando en uno de los mayores embalses de ese país y, pocas semanas después, desapareció de las imágenes satelitales. El extraño fenómeno sorprende en el embalse Williston, en el norte de la Columbia Británica, y sorprendió tanto a los habitantes de la zona como a los especialistas de la empresa hidroeléctrica que administra el lugar.
La masa de vegetación fue detectada por navegantes y posteriormente confirmada mediante imágenes del satélite Sentinel-2. Las fotografías permitieron comprobar que no se trataba de una imagen falsa ni de un montaje generado por inteligencia artificial, una posibilidad que inicialmente había generado dudas entre los funcionarios.
La estructura es de aproximadamente 140 metros de largo por 70 metros de ancho, una superficie comparable a la de dos canchas de fútbol americano o canadiense. Sobre su superficie crecían árboles y otra vegetación, lo que hacía que desde lejos pareciera una verdadera isla flotante.
El fenómeno comenzó a ser registrado en julio. Una imagen satelital tomada el 21 de julio mostró la masa verde ubicada a unos 100 kilómetros al oeste de la represa W. A. C. Bennett. Sin embargo, para comienzos de agosto ya no podía ser localizada en ese sector.
El lago artificial canadiense en el que apareció una isla fantasma de 100 m de lago por 70 de ancho. (Foto: Gentileza NYTimes)
Qué pudo haber ocurrido con la isla
La explicación más probable está relacionada con el nivel excepcionalmente alto que alcanzó el embalse durante este año. Williston llegó a su máxima capacidad por primera vez en 14 años, después de un invierno con abundante nieve y lluvias durante el verano.
La hipótesis de BC Hydro - la empresa eléctrica que logró que se hiciera ese lago artificial - es que durante años se acumuló madera, raíces y otros materiales en una zona protegida de la costa. Sobre esa estructura comenzaron a crecer árboles y plantas. Cuando el nivel del agua aumentó considerablemente, el conjunto pudo desprenderse del fondo y comenzar a flotar.
Lo que todavía no está claro es dónde terminó. Aunque dejó de aparecer en las imágenes satelitales, posteriormente fue localizada nuevamente cerca del río Ospika, que desemboca en el embalse.
Por ahora, la “isla fantasma” no representa una amenaza para la represa. Sin embargo, constituye un peligro para embarcaciones y pescadores, ya que una estructura de semejante tamaño, junto con árboles y troncos, muchos sumergidos, puede convertirse en un obstáculo difícil de detectar.
Mientras los especialistas intentan seguir su recorrido, la enorme masa de árboles continúa desplazándose por uno de los mayores reservorios artificiales del planeta. Es la isla "fantasmas canadiense".