Pero la última semana, por fortuna, todo cambió. El nuevo tratamiento que se le aplicó hizo que el cuerpo del papa Francisco reaccionara favorablemente. Desaparecieron las infecciones en su sistema urinario y de a poco, la neumonía comenzó a ceder. En los primeros días de esta semana se dieron dos datos alentadores. Francisco pudo dejar la máscara de oxígeno para respirar como resultado del inicio de la remisión de la pulmonía.
A eso, los partes médicos confirmaron que no tuvo fiebre y que sus noches transcurren con un descanso con normalidad.
La información última consigna que el Pontífice continúa la alternancia de ventilación: flujos elevados durante el día, asistencia mecánica durante la noche.
"Nos reunimos para rezar por la salud del Santo Padre, para que pueda recuperarse y regresar pronto entre nosotros. Queremos recordar también el 12º aniversario de su elección, que conmemoramos ayer. Por tanto, nuestra oración se hace más intensa", afirmó el secretario de Estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin.
Esta tarde romana, a las 19.30 (15.30 hora Argentina) Monseñor Lucio Adrián Ruiz, secretario del Dicasterio Vaticano para la Comunicación, dirigirá hoy el Rosario por la salud del Papa Francisco en la plaza de San Pedro.