Regresaban de un viaje espiritual y estaban muy sigilosos. Eso alertó al personal de control y seguridad en el aeropuerto. Se trataba de un contingente de 20 monjes de Sri Lanka. En el aeropuerto, les revisaron el equipaje y los agentes se sorprendieron con lo que encontraron: paquetes disimulados de marihuana que, todos reunidos, llegaron a los 110 kilogramos de esa droga.
